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¿Estamos ante el fin del capitalismo?

Titulo así este post por las reflexiones que sugiere José Luis Sampedro en la entrevista que inserto más abajo. A sus 93 años nos sigue haciendo pensar y nos embelesa con su lucidez y su energía: La ciencia ha avanzado mucho; es asombroso, hasta mágico, todo lo que se puede hacer con ella, pero ¿qué ha conseguido la humanidad en la manera de vivir, en la convivencia, en las relaciones entre los seres humanos? Pregunta retórica que desvela una gran verdad sobre la que, obnubilados ante la sensación de dominio y control que en el corto espacio-tiempo, en lo inmediato, nos proporcionan las tecnologías, muy poco nos detenemos a pensar: nos decimos civilizados y aún no hemos sido capaces de fundar una humanidad en paz.

Y me evoca lecturas recientes sobre Ortega y Gasset y María Zambrano. Cosas como éstas que leía en wikipedia: "La razón vital es un modelo de razón propuesto por José Ortega y Gasset como superación de la razón pura que se había impuesto durante la Edad Moderna, y que, aunque permitía el avance de las ciencias naturales, no lo hacía así con las ciencias humanas, porque era insuficiente para aprehender la vida". O esta otra sobre Zambrano: "El racionalismo es expresión de la voluntad de ser. No pretende descubrir la estructura de la realidad sino que asienta el poder desde una presuposición: la realidad ha de ser transparente a la razón, ha de ser una e inteligible. El racionalismo, como todo absolutismo, de alguna manera mata a la historia, la detiene, porque realiza la abstracción del tiempo." Zambrano elaboró sobre la relación entre filosofía y poesía y sobre la insuficiencia del racionalismo, desarrollando, por ejemplo, el concepto de razón poética.

Y dice Sampedro: "El sistema capitalista está agotado ya, no porque sea malo, yo no comparto que sea malo, fue estupendo, creó toda la expansión europea del mundo moderno, pero ha acabado ya: no tiene ideas".

Os dejo con la entrevista para que la disfrutéis, es un cuartito de hora...


Contrattacando / José Luis Sampedro from ATTAC.TV on Vimeo.

Como colofón, recientemente EL PAÍS publicaba esta entrevista a José Luis Sampedro a la que también dejo enlace.

Por cierto, esta entrevista se graba en el contexto de una conferencia de ATTACK del pasado 17 de noviembre en la que se proyecta como aperitivo a las intervenciones de Federico Mayor Zaragoza, Carlos Berzosa, Vicenç Navarro y Lourdes Lucía, que podéis ver siguiendo estos enlaces:
- Primera parte (proyección vídeo de José Luis Sampedro e intervenciones de Federico Mayor Zaragoza, Carlos Berzosa y Vicenç Navarro)
- Segunda parte (intervención de Lourdes Lucía y turno de preguntas y debate)


Algunas ideas de la conferencia a modo de sinopsis:

Mayor Zaragoza
habla de tres -o cuatro- poderes (el económico tal vez sea transversal a los demás) -poder militar, poder energético y poder mediático- analizando cómo opera cada uno de ellos en la actualidad. Dice que la deslocalización productiva es uno de los grandes problemas del sistema económico-productivo que tenemos y que ha sido provocado por codicia e irresponsabilidad. Dice también que aquello por lo que tanto habíamos luchado -libertad y justicia social- ha sido sustituido por las leyes de mercado, enterrando la idea de pueblo y su potencialidad. Pero afirma Mayor Zaragoza que hoy hay soluciones, al menos desde el punto de vista técnico: por primera vez en la historia la gente tenemos la capacidad de participar (a través de articulaciones que las nuevas tecnologías permiten), hay soluciones energéticas y soluciones para producir alimentos para todos, para desalinizar el agua del mar, etc.

Carlos Berzosa responde a la pregunta de si es posible financiar el Estado del Bienestar con un contundente sí, si hay verdadera voluntad política de actuar con decisión por un sistema distinto: luchar contra el fraude, desarrollar un sistema fiscal progresivo, etc. Añade otro tema: Krugman dijo en una ocasión que él pensaba que con la crisis todo lo que fue el pensamiento generado en la época de Reagan y Bush se iba a caer, pero vuelven como zombis. Y como dice Ramonet -añade Berzosa- los economistas han impuesto en las universidades el pensamiento único del neoliberalismo. Hay que retomar a Keynes y por qué no también a Marx.

Vicenç Navarro ahonda en la idea de los Estados en desaparición. Primero se hablaba de globalización, ahora de mercados, luego se le llamará de otra forma... En definitiva, se trata de que los estados tienen que hacer todos lo mismo perdiendo su autonomía ante otros grandes poderes.

Lourdes Lucía explica cómo surgió ATTACK, a partir de un artículo de Ramonet hace 10 años en Le Monde Diplomatic donde denunciaba el mercado incontrolado de capitales y se proponía retomar la propuesta del economista norteamericano James Tobin -Tasa Tobin-, Premio Nobel de Economía en 1981.


Publicaciones y sitios citados en la conferencia:

Krisis (Alfonso Vázquez)

Recojo aquí un artículo de Alfonso Vázquez publicado en el segundo número de este año de la revista Estrategia Empresarial, nº 352, 16-31 enero 2009. Próximamente esta revista publicará la continuación a este artículo: "La hora de la política".

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KRISIS

Alfonso Vázquez

“La llamada crisis económica actual es, en principio, una combinación compleja del agotamiento del ciclo industrial, el estallido de la burbuja especulativa y el afloramiento de las grandes estafas bursátiles (...) sugiero que nos encontramos ante una crisis profunda del modelo de acumulación capitalista”. Ahora hace seis años escribía estas líneas en esta misma columna. Y hoy como ayer, el riesgo consiste en tratar esta crisis como una más...[1] Porque, ¿qué es esta crisis?

La actual es una crisis del modelo de acumulación capitalista, no una crisis de demanda y oferta descompensadas. Durante veinte años, coincidiendo con el desplome del sistema soviético, nos han dado para vivir la alegría orgiástica del sistema, basado en la búsqueda del beneficio allí donde fuera más jugoso, lo que ha llevado a desplazarse desde la economía real (o productiva) hacia la esfera virtual del juego financiero, sin referencias –no interesaban, claro- con lo realmente producido. El resultado está a la vista: La burbuja estalla, el dinero ha desaparecido, y los efectos de la crisis arrastran a la economía real hacia una recesión cuyo alcance desconocemos.

Se han inyectado recursos ingentes precisamente en aquellos agujeros que han provocado esta situación, con sus siniestros corolarios de despidos masivos en las industrias, de suspensión de la lucha contra el cambio climático, de suspensión de la ayuda al desarrollo... ¿Quién nos dice que esto no puede volver a producirse, con efectos mucho más, si cabe, devastadores, en dos, tres o cinco años? Estamos amenazados con una catástrofe planetaria mientras nuestros “poderes públicos” acuden al rescate (a “pagar el rescate”) de los especuladores.

La crisis actual viene provocada, como he sostenido reiteradamente, por la explosión de la economía del conocimiento (como una economía que contiene en sí misma las raíces de la liberación del trabajo dependiente, de la alienación del trabajo) y las necesidades de revalorización del capital de superar esta “dependencia” (su inmersión en la esfera virtual/especulativa y bélica). De esta forma se activa un antagonismo latente, aunque púdicamente oculto todavía, entre la economía real, la generadora de valor y de riqueza, y la economía financiera/especulativa, que la engulle en sus movimientos especulativos. O, dicho de otra forma, entre la sociedad real y la sociedad virtual del Capital.

¿Qué hacer desde el ámbito empresarial ligado al “territorio”, implicado en su sociedad? Creo que, al menos, podemos trabajar intensamente en generar un nuevo concepto de riqueza (en la “sociedad de la abundancia”, no lo olvidemos) que supere el absurdo al que nos ha llevado el neoliberalismo en su brutal asimilación de riqueza con obtención o consumo de valor monetario (de “valor de cambio”). Entender la generación de riqueza como producción de bienes y servicios, pero también de subjetividades, de cultura, de riqueza inmaterial, de afectos, de solidaridad, de ecología... Para ello, considero imprescindible que nos basemos en el proceso de transformación/liberación del trabajo dependiente hacia un trabajo del “conocimiento”, del pensamiento, el deseo y la acción, ya que sólo de él depende la generación de creatividad e innovación que nos son, hoy en día, imprescindibles. Y de esa liberación depende la generación de una esfera de lo político fundamentada en lo comunitario, en lo local, donde creación de riqueza social y solidaridad se fundan.

Tendremos que abrir bien los ojos, porque nos adentramos en territorio desconocido.

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[1] La argumentación de este artículo está desarrollada en este otro artículo del autor: "Política de la riqueza, riqueza de la política" - Acceder al texto

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* Artículo publicado en la revista Estrategia Empresarial, nº 352, 16-31 enero 2009

La imagen es de f650biker en flickr

Santiago Niño Becerra, sobre la crisis:

"No es el fin del mundo, pero sí será el final de una manera de funcionar. La solución estará en la aparición de algo nuevo, y no en una reedición de lo viejo; no bastará con un lifting de lo antiguo, ni con una readaptación, aquí no vale el 'algo debe cambiar para que todo siga igual' de Il Gattopardo. (...)
Hay un pero: algo así siempre tiene consecuencias, unas consecuencias para las que nadie nos ha preparado y sobre las que nadie nos ha informado, unas consecuencias que tendremos que ir aprendiendo sobre la marcha y a las que sobre la marcha tendremos que ir adaptándonos."

Santiago Niño Becerra en "Lo que está pasando (Reloaded)", El País, 16-08-09
Acceder a artículo completo

Santiago Niño Becerra en Wikipedia

¿Para salir de la crisis? ¿Cómo dice?

Todos tenemos claro que habrá que cambiar muchas cosas para salir de esta crisis. Cambiar. Cambiar. Lo repito: cambiar.
- Ni lo podemos hacer de prisa y corriendo.
    “La principal urgencia de las democracias contemporáneas no es acelerar los procesos sociales sino recuperar el porvenir. Hay que volver a situar al futuro en un lugar privilegiado de la agenda de las sociedades democráticas. El futuro debe ganar peso político.” ("Recuperar el porvenir", Innerarity, 17-05-09)

- Ni lo podemos hacer sin empezar a pisar sobre sólido.
    "no entendiendo lo evidente, por no ser "aparentemente" lógico, ni políticamente correcto, hemos llegado a donde hemos llegado: al desastre de nuestra civilización, que con todo mimo tratamos de paliar con paños calientes. Vamos, de una vez por todas, a sumergirnos en los debates conceptuales, en los diálogos ideológicos, en la construcción de nuevos conceptos, por mucho que nos digan que "eso" es teoría y que "qué pasa con la práctica". Practicando sin cesar, como hacendosas hormiguitas, hemos dejado en manos de no sabemos quién el curso de nuestras historias..." (Alfonso Vázquez, comentario en este blog, 17-05-09)
Me refiero, queda dicho, a una solidez conceptual.

- Ni tiene sentido que esperemos a que la solución entre por la puerta.
Activismo. Creo que tenemos que aprender a hacer, a hacer para el futuro, a hacer con coherencia, a hacer construyendo, a hacer entre todos. No sirve elucubrar, ¿qué perogrullada, verdad?

Hacer desplegar, hacer emerger la capacidad de hacer de muchas personas.
Una nueva forma de intervenir que se sumerja mucho más en la acción: impulsar iniciativas, buscar cómplices, hacer de puente, valorar lo que otros hacen e intentar cooperar y crear red entre todos, aportándonos unos a otros. Aportarnos mutuamente valor y riqueza, en lugar de entender nuestra relación con casi todo como una especie de competición, un "sálvese quien pueda" o un "que a mí no me pille". ¿Dónde está la alegría y el placer de relacionarnos, de construir juntos, de aprender?

Una iniciativa, una idea, tiene sentido, significado, potencia en la persona que la tiene, que la siente, en la persona para quien una frase en la que expresa la idea tiene contenido para estarte hablando de ello durante horas. ¿Qué le falta a esa persona? Contextos para poder pasar a la acción.
Sucede en todos los ámbitos: en las organizaciones, en las instituciones… Seguimos pidiendo que sigan aportando ideas a los de arriba para que aquellos decidan qué hacer con las ristras de ideas recopiladas. Y queremos más ideas, más, más… Me recuerda al avaro de El Principito.

Vamos a imaginarnos por un momento que entendemos la creatividad no como la posibilidad de generar ideas, sino como la capacidad de crear. No es nada raro, ¿verdad? Pero se nos olvida…
¿Y si de las instituciones y de las organizaciones generamos contextos para que las personas desplieguen su creatividad, su capacidad de crear? ¿No avanzaríamos hacia un mundo radicalmente distinto?
¿Por dónde empezamos?


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Posts relacionados:
Conceptos para la transformación, 15-05-09

Desvelando lógicas

La capacidad productiva y tecnológica que tenemos hoy en el mundo nos permitiría probablemente –yo creo que sin ninguna duda- vivir a todos –¡¡a todos!!– con las necesidades básicas cubiertas y sin tener que trabajar demasiadas horas para ello, si las cosas fueran distintas. Pero desgraciadamente no lo son. Hemos avanzado muchísimo en las posibilidades potenciales, pero no en las reales, en las que se materializan. Vivimos en un mundo en que los datos de miseria, precariedad, hambre, enfermedad, guerra y destrucción son absolutamente escandalosos y obscenos, aunque nos acostumbremos a todo ello y hayamos desarrollado una gran habilidad de desafección. (Si no no seríamos capaces de ver un telediario. Probablemente ninguna persona de hace un siglo sería capaz de ver media hora de noticias y seguir tan normal, como si nada...) Es evidente que hay algo en las propias lógicas del sistema que no funciona. O, dicho de otro modo, mientras las lógicas del sistema no se cuestionen, éstas nos abocan al desastre, a un verdadero drama en el que las desgracias son protagonizadas por unos u otros actores alternativamente a lo largo de los capítulos. La solución que algunos siguen planteando es la de perfil colonialista y miope: cómo hacemos para seguir manteniendo sueldos y nivel de vida más elevados que otros; lo que en buena lógica significa: cómo hacemos para seguir explotándoles, seguir disfrutando de su trabajo corporeizado en millones de bienes que consumimos a diario. (Escribí una pequeña reflexión sobre el consumismo: "algunas reflexiones sobre el consumismo") Pero, además de que éticamente esto no es aceptable, las lógicas del sistema se reproducen en ámbitos más pequeños como en fractales [)wikipedia]. Por tanto, las lógicas que guían el sistema en su ámbito mundial son también las que lo guían en ámbitos de comunidad o de organización, con lo que también nos abocarán al desastre (aunque éste -el desastre más próximo- sea muchísimo más llevadero que morirse de SIDA y/o hambre en una aldea africana). En el reciente artículo de Alfonso Vázquez "Política de la riqueza, riqueza de la política" que, por cierto, apunta claves muy sugerentes, valientes y puede que determinantes para este tema, leemos:
    “Transcurridos los años sesenta y setenta, de enorme dureza, a finales de los ochenta, tras el colapso del bloque soviético, el Sistema proclama que, desde ahora, el Mercado se encargará de regular la vida en el planeta, la desaparición de la política –intervencionismo cero, ¡quién nos lo iba a decir!-, la orgía del consumo como panacea de felicidad y estatus social, la referencia de toda creación a su valor monetario –de “mercado”- y... ¡¡¡el fin de la historia!!! Nunca el mundo feliz de Huxley estuvo tan cerca.” (pág. 7)
Y más adelante:
    “Las repetidas “llamadas” a innovar olvidan que en las últimas tres décadas se ha “innovado” a velocidad exponencial, pero esto no ha evitado la catástrofe civilizatoria a la que nos estamos viendo abocados. No es la solución. Tenemos que innovar –y, por qué no, subvertir- las bases artificialmente abstractas de las relaciones de producción, y, por derivación, de las relaciones sociales, que subsumen en un pozo sin fondo cualquier atisbo de desarrollo de riqueza material, social o cultural.” (pág. 15)
Lógicas y fractales: Pensemos los siguientes binomios como los polos extremos entre los que se mueven todas las realidades que nos rodean: 1) (+) Trabajo liberado vs trabajo dependiente (-) 2) (+) Protagonismo y libertad vs obediencia y (falsa) seguridad (-) 3) (+) Valor real o riqueza vs valor monetario o valor de cambio (-) 4) (+) Lógica de la humanización vs lógica de la acumulación (-) En las lógicas imperantes se opera desde el polo -definido en esta propuesta como- más negativo y sus efectos se extienden de forma fractal hacia otros ámbitos. Cuatro expresiones bipolares que, en la medida que actúan todos a la vez en nuestras sociedades y Sistema, están muy relacionados entre sí, se refuerzan unos a otros, ya que son parte de la lógica propia del sistema. No habría forma de explicar una de las “patas” sin mencionar las otras. Ésta no es una elaboración cerrada, por supuesto. Sino una propuesta para intentar entender lo que sucede a modo de lógicas que se extienden en modo fractal. En este escrito no me puedo extender demasiado en desarrollar estas cuatro bipolaridades. Es más creo que antes de tratar de conceptuar sobre todo ello –aunque tampoco partimos de cero, hay ya mucho escrito sobre todo esto- tendría(mos) que hablar de la realidad, de ejemplos a modo de contraste de esta propuesta. Porque creo que esforzarnos en formas y modos que pudieran acercarnos al polo más positivo de cada binomio nos haría avanzar hacia modos de relación y sociedades que todos pretendemos. El siguiente vídeo es una caricatura con humor del efecto amplificado que puede llegar a tener el simple aleteo de una mariposa. Efecto muy negativo en este caso. Ilustra de forma hiperbólica la secuencia de causalidad no predecible en entornos complejos. Evidentemente, en la complejidad también puede haber efectos mariposa positivos. Para terminar, transcribo un ejemplo con el que Alfonso Vázquez da fin al artículo antes citado:
    "Para ilustrar modestamente algo de lo que quiero decir, voy a contar una pequeña anécdota, que, a mí mismo, me sorprendió. En un –hoy- pequeño pueblo de la Bureba burgalesa, gobernado desde hace pocos años por principios de autoorganización, en el que el programa electoral municipal se realiza en asamblea vecinal, se planteó hace algún tiempo la necesidad de introducir mejoras en las infraestructuras comunales, pero al Ayuntamiento le faltaba presupuesto. Sus habitantes, agricultores en su gran mayoría, trabajan los caminos de sus fincas, construyen y rehabilitan sus casas, arreglan sus accesos... y tienen mucho tiempo libre. Pero cuando les propuse que se organizaran para mejorar las infraestructuras sociales, comunitarias, de su pueblo, surgió la lógica del sistema: “¿Cómo vamos a trabajar para otros sin recibir un salario a cambio? ¡No es natural!” Y, ciertamente, estaban ligando la producción de riqueza comunitaria, social, al concepto de valor monetario, sin reparar, curiosamente, en que lo que no produjeran ellos directamente... ¡lo tendrían que pagar a otros con sus impuestos! Nos queda pendiente, pues, una ingente labor de innovación social y política desde el ámbito de lo local, desde el reconocimiento de lo común, de lo que nos une, como base de un nuevo tipo de construcción de la comunidad."
¿Puede ser éste un planteamiento sugerente para introducir el debate en la siguiente sesión del Foro Hobest? ¿Qué opináis? Seguiremos reflexionando y elaborando con vuestras aportaciones y enfoques...
fotos de luipermom y caerolus, respectivamente
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Todos los posts relacionados con FORO HOBEST Otros posts o páginas relacionados: Hacia un círculo virtuoso de creación de riqueza WIKI: LÓGICAS. Cuaderno de trabajo donde voy recogiendo ideas y enfoques para el desarrollo de estos cuatro binomios

Transformar como superación del trabajo dependiente

La segunda sesión del Foro Hobest partía de la pregunta de “Qué entendemos por transformación”. Para esta tercera, este próximo jueves, se plantea el tema del trabajo dependiente.

Creo –como indica el título- que ambos conceptos tienen una estrecha relación. Transformar las organizaciones es convertir los trabajos dependientes en no dependientes. Es avanzar en formas de liberación del trabajo. Es superar la dependencia hacia la emergencia del trabajo del conocimiento.

En la última reunión del Foro hubo cierta confusión que partía de una interpretación errónea de entender la crítica al trabajo dependiente como una defensa del trabajo independiente, cosa que evidentemente no existe; todo trabajo –salvo el que realice algún Robinson Crusoe en una isla desierta- es trabajo interdependiente. De hecho, cualquier pequeño objeto que tengamos entre manos puede haber requerido del trabajo directo o indirecto de decenas, cientos, miles, -y seguiría- de personas ubicadas quizá a miles de kilómetros de distancia entre sí.

No ha lugar cuestionar la interdependencia del trabajo. Está claro que el trabajo independiente no existe. Aunque uno sea un consultor que trabaja por su cuenta, tiene relaciones con clientes, tendrá algún ordenador y algún teléfono que alguien tiene que fabricar y vender, y probablemente tendrá compañeros con los que a veces trabaje en equipo o se pasen clientes según las cargas de trabajo o las especialidades de cada uno.

Uno depende, en tanto se relaciona con ellos, de sus compañeros, de sus jefes, de sus subordinados, de sus clientes, de los accionistas, de los proveedores, de los administrativos que tramitan las subvenciones, etc. Hay quizá trabajos con mayores grados de independencia que otros… Pero no es el tema. El tema está en aclarar qué se quiere expresar con trabajo dependiente.

Para ello voy a servirme de mis apuntes de las distintas sesiones del Foro Hobest para recoger algunas aportaciones de Alfonso que me parecen principalmente relevantes.

Este fue el planteamiento introductorio de la primera sesión:
“¿Qué significa hoy transformar las organizaciones? ¿De qué estamos hablando? El propio Gobierno Vasco habla de la segunda gran transformación… Es un concepto muy diluido…
De lo que en realidad estamos hablando es del cambio en la esencia del trabajo que se viene produciendo en los últimos 40 años, y que se ha acentuado en los últimos 20 años; cambio que no es otro que la mutación del trabajo maquínico hacia el trabajo de tipo cognitivo o trabajo del conocimiento, entendiendo el conocimiento como conexión indistinguible entre pensamiento, emoción/deseo y acción que todos tenemos.
Y esto plantea un problema, que es lo que estamos vivenciando hoy: el conocimiento para que se despliegue, para ser, no es ordenable. Sin embargo, los sistemas de gestión y estructuras que tenemos son para ordenar el trabajo físico. Y aquí nos encontramos ante una contradicción de primer orden: queremos dar el máximo papel al trabajo cognitivo, mientras nuestras estructuras, lógicas, sistemas de gestión, etc. no sólo no fomentan su despliegue, sino que lo mutilan. Esta es la gran contradicción. La lógica del conocimiento es diferente a la lógica de las organizaciones mecánicas.

Desde el aspecto de la propiedad, el trabajo del conocimiento es propietario de lo que hace. (Ver ) Glosario: Apropiación del trabajo). No puede ser de otra manera. Lo que hacemos es lo que se despliega desde nosotros, lo que –dentro de los límites que tenemos- hemos decidido hacer y realmente hacemos. Conocimiento es “poder para”. Y entra en contradicción con el “poder sobre” de las organizaciones y estructuras diseñadas no para fomentar su despliegue sino para contener el conocimiento.

¿Hasta qué punto los modelos de intervención han soslayado el problema de fondo? ¿Hasta qué punto no son más que maquillajes que tratan síntomas?
Vemos que las lógicas que estaban (están) guiando al sistema nos conducían (conducen) a la catástrofe.

En los últimos años la tendencia que se viene dando es la de intentar conducir a los trabajadores captando su emocionalidad. Esto representa un desvío del problema fundamental para encajarlo de nuevo en las lógicas imperantes.

En este contexto: ¿entendemos que son posibles nuevos enfoques de los modos de intervención de las empresas? ¿Es necesario cambiar o es válido como lo hacemos?”

A esta introducción siguió el debate que recogí parcialmente en este post: Calentando neuronas.

El tema del trabajo dependiente para esta tercera sesión se identificó a colación de una reflexión que volcó Alfonso en la reunión. Hablábamos de que transformar las organizaciones debía implicar hacer avanzarlas hacia lógicas que permitan el despliegue del conocimiento superando las lógicas de la organización mecánica.

“El trabajo dependiente es contrario a toda motivación que no sea el sueldo o el ascenso. Desde la dependencia no es necesario generar formas de conocimiento, sí como resistencia, pero no para construir.
Esto nos pone ante la necesidad de hacer una crítica al trabajo dependiente, el cual, no lo olvidemos, tiene, por ejemplo, todo un marco legal que lo sustenta.
Esta crítica nos debe permitir avanzar en formas de liberación del trabajo.
Para ello, será bastante determinante contar con la voluntad de la propiedad y tener la confianza y el compromiso de continuidad en el proceso de transformación.
Si las empresas se anclan en formas de trabajo dependiente, nunca podrán aprovechar el conocimiento de los trabajadores, que es lo mismo que decir que no operarán desde las lógicas que hoy son portadoras de ventaja competitiva.
No hay vías privilegiadas para la transformación. Se trata de avanzar en la transformación desde múltiples vías.”

Por último transcribo parte del comentario de Alfonso en el artículo: "Trabajo (in)dependiente" de Julen.
“En tercer lugar, por “trabajo dependiente” no entiendo un trabajo que depende de los demás –todos los son, como todas nuestras relaciones vitales- sino lo que podemos llamar “trabajo alienado”, curiosamente “independiente” del producto fabricado, del cliente, de la “otra” sección, del proveedor… de forma que sólo “depende” del –se debe al- tiempo de trabajo, del “horario” laboral y de la retribución horaria; esas son sus únicas referencias. Y esto vale tanto para la empresa, como para las instituciones, como para las escuelas, como para las empleadas de hogar… Y la lógica de este tipo de trabajo, abrumadoramente mayoritario en nuestras sociedades, no se basa en la buena o mala “voluntad” de las organizaciones y sus directivos, sino en la “lógica abstracta e impersonal” del sistema imperante, que parece cuasinatural, cuasiobjetiva…”

En mi opinión con estas líneas queda aflorado el debate de fondo.
A continuación recojo algunas de las ideas que me parecieron especialmente interesantes del debate de la última sesión:
  • “No hay métodos pero sí hay unos conceptos guía” (Alberto).

  • “No puede emerger el conocimiento, no hay personas libres en nuestras organizaciones. Las organizaciones tradicionales son cárceles” (Patxi)

  • “Yo sí tengo –todos tenemos- un espacio donde puedo moverme un poquito. Cada uno mueve un poquito… La organización se decide desde cada una de las personas de la organización. Se trata de ponernos en movimiento hacia otro sitio” (Aurkene)

  • “Hay que tener cuidado con muchos planteamientos, porque pueden estar pervertidos, podemos estar haciendo crecer al monstruo” (Julen)

  • “Esta situación de crisis donde todo se desestructura y no se cree en nada es una buena coyuntura para empezar a crear desde abajo, desde las personas. Cualquiera de nosotros, de los que estamos aquí, hoy debería ser capaz de impulsar un proceso de transformación de cualquier organización en una situación crítica desde las personas” (Javier)
  • “Yo [gerente] soy consciente que hoy el poder en la empresa no lo tengo yo, lo tienen las personas” (Xabier)
Creo que para seguir avanzando en este debate tendríamos que profundizar en la definición y conceptos clave que están relacionados con el trabajo dependiente; por ejemplo: control, burocracia, jerarquía, separación entre conocimiento y acción, necesidad de medida, obediencia frente a protagonismo. Parte de mi trabajo “Guías para la transformación” está enfocado a hacer aflorar supuestos mentales de ese tipo que actúan como barreras que limitan muchos intentos de construcción de algo mejor o que simplemente nos bloquean para que podamos ver más allá.

Las fotos son de FotoRita y gonhark*

___________________________ Posts y cuadernos relacionados:
Tiempos para la filosofía, 7/12/08
Personas: ¿fines o recursos?, 5/03/09
Cuaderno 2: Lógicas
Cuaderno 3

El porqué de la crisis

Todo se entiende más fácil cuando te lo explican con palabras llanas. El humor suele ser un buen recurso para profundizar en la crudeza de las realidades. A ver si tomamos nota y empezamos a distinguir los globos -dorados- de aire de la creación de valor...