Mostrando entradas con la etiqueta valores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta valores. Mostrar todas las entradas
José Mujica: Filosofía y acción política
"Qué
es lo que aletea en nuestras cabezas: hemos creado una civilización
hija del mercado, hija de la competencia. Venimos a la vida
intentando ser felices y estamos en un círculo vicioso. El
desarrollo no puede ser en contra de la felicidad, tiene que ser a
favor de la felicidad humana, del amor, de cuidar a los hijos, de
tener amigos, de tener lo elemental. El hombre no gobierna hoy la
fuerza que ha desatado, sino que la fuerza que ha desatado lo
gobiernan al hombre. Y lo que tenemos que revisar es nuestra forma de
vivir"
José Mujica (Extractos de discurso Río de Janeiro, 2012)
"Hemos sacrificado los viejos dioses inmateriales y ocupamos el templo con
el dios mercado. Él nos organiza el economía, la política, los
hábitos, la vida y hasta nos financian cuotas y tarjetas de
apariencia de felicidad. Parecería que hemos nacido solo para
consumir y consumir, y cuando no podemos, cargamos con la
frustración, la pobreza y hasta la autoexclusión"
José Mujica (Discurso ONU 25/09/2013)
Hace unas semanas
pudimos ver en la Sexta una entrevista a José Mujica,
Presidente de Uruguay, de la mano del gran Jordi Évole.
Me encantó. Y la
quiero conservar como un pequeño tesoro para poder volver a ella, a
las ideas que contiene, en cualquier momento. Por ello, me lo voy a
facilitar rescatando algunos de los momentos de la entrevista en
formato escrito.
Dona el 90% de lo que gana, no vive en
la casa presidencial, sino en su rancho (o chacra), consume, gasta
muy poco... se puede decir que predica con el ejemplo; porque como
dice "hay que vivir como se piensa, que de lo contrario pensarás
como vives".
JM: La culpa la tienen los otros presidentes, no yo. Es raro cómo viven ellos... La mayor parte de la gente que componen las naciones no vive como viven los presidentes.
Los presidentes entran a vivir como vive la minoría en los países,
y las repúblicas vinieron para suscribir un concepto: 'nadie es más
que nadie', como una alternativa al feudalismo y a las monarquías
absolutas... Y se supone que la democracia intenta ser el gobierno de
la mayoría. Yo estoy viviendo como vive la mayoría de la gente en
mi país.(...)
Pero, ojo, no es ningún sacrificio de
mi parte... Desde el punto de vista de la filosofía de la vida,
pienso que es mejor vivir liviano de equipaje, con poco, con lo
justo... Y poca complicación desde el punto de vista
material, porque si tienes mucha complicación, tienes que gastar
mucho tiempo en esas cosas de la complicación y no te queda tiempo
para las cosas que a ti te motivan. Es decir, la sobriedad –no
quiero utilizar nunca más la palabra austeridad, porque la
prostituyeron en Europa: austeridad es dejar a la gente sin
trabajo y todo eso... No, no–
(...) Sobriedad, vivir con lo justo, con lo necesario, y tener
poca atadura material.
JE: ¿A Ud. el poder no le separó de
la gente?
JM: No. El distanciamiento de los
gobiernos del modo de vivir corriente de la gente, termina colocando
a una distancia que la gente termina despreciando, y termina
despreciando la política. Y si despreciamos la política marchamos
'al espiedo' [wikipedia](una parrilla que
te cocina, dando vueltas)... 'sonamos', fracasamos.(...)
JM: Nada, soy
enemigo.
JE: Pero a mí me
han dicho que para que un país funcione necesita que se consuma, que
la gente compre, para que el dinero circule, para que los bancos den
crédito y que eso es el sustento del sistema...
JM: En parte eso
no se puede ni se debe evitar. Pero creo que en la sociedad
contemporánea, por la multiplicación de este hiperconsumo estamos
no atendiendo consumos prioritarios que son fundamentales, y a su vez
gastando un esfuerzo humano en un montón de 'pavadas' que poco
tienen que ver con la felicidad humana. La gente está metida dentro
como de una gigantesca tela de araña que es la sociedad del
consumo, que está montada en función de la acumulación. La gente
ni siquiera es consciente de eso.(...)
Cuando tú compras algo, el instrumento es la plata con la que estás comprando, pero en realidad estás comprando con el tiempo de tu vida que tuviste que gastar para tener esa plata. Cuando tú gastas, en el fondo estás gastando tiempo de vida que se te fue. Cuando yo te planteo la sobriedad como una manera de vivir, lo que te planteo es la
sobriedad para tener más tiempo, la mayor cantidad de tiempo posible, para vivir la vida de acuerdo a las cosas que a ti te motivan, que no necesariamente son las del trabajo (...)
¿Pero somos
libres cuando se nos impone una cultura de gastar y gastar y que
tienes que cambiar el telefonito y pim pum...? Eso moverá la
economía, pero no vayas a creer que desarrollas así tu vida (...)
Mi definición de pobreza es la de Séneca, pobres son aquellos que
precisan mucho.
JM: Hay gente
inteligente en Europa... No lo veo en la política. Con la política
me he quedado horrorizado...
JE: ¿Con lo que
ha visto?
JM: Con lo que he
sentido... la manera de razonar de los organismos internacionales...
JE: ¿Qué ha
sentido que le ha horrorizado de líderes europeos?
JM: Una especie de
tufo neocolonialista. Por otro lado, vacío, decir siempre las
mismas tonterías... "Hay que hacer crecer a la economía",
"Para eso hay que hacer reformas que den posibilidad de ser más
competitivo"... Más o menos todos dicen el mismo discurso.
JE: Y eso para Ud.
es vacío...
JM: Claramente.
Europa no puede medir hoy que estamos entrando en otra época;
aceleradamente estamos construyendo una civilización de carácter
mundial que tiene otras claves (...) Los que vivimos mejor tenemos la
responsabilidad de los que viven mal.
JE: Pero igual si
los que viven mal viven mejor, igual nosotros vivimos peor...
JM: No, nosotros
vamos a vivir mucho mejor si los que viven mal mejoran. Tenemos que
preocuparnos del consumo sano y necesario de la gente que hoy no
puede consumir, y agrandamos todo el mercado mundial... y tenemos
mucho más trabajo para todos. Pero como eso no lo hacemos, entonces,
construimos 'pavadas' para tirar, inútiles, y a eso le llamamos
innovación.(...) La generosidad es el negocio mejor.
JE: ¿Y por qué no se entiende eso desde las élites?
JM: Porque están
preocupadas en quién gana las elecciones que viene, no hay
gobernanza mundial. Es una humanidad que tiene que darse una
gobernanza de carácter mundial y nos cuesta porque estamos educados
en el estado nacional, en su cultura... y estamos, te decía, en un
cambio de época.
Intercalo
aquí alguna reflexión de mi propia cosecha conectada con las ideas
planteadas por Mujica, tras la cual sigo con otras partes de la
transcripción de la entrevista. Comparto totalmente muchísimas de
las ideas de Mujica. Ante las variables de la ecuación que tenemos
que resolver –me
refiero, desde el lado de la demanda, a producir los bienes y
servicios que den respuesta eficaz a las necesidades de las personas
que habitamos la tierra y, del lado de la oferta, a organizar el
tejido productivo para ello, lo que tiene que ver con la organización
del trabajo de las personas–,
a lo largo de la historia hemos conocido distintas formas de
respuesta política para resolver esta –por
decirlo literariamente–
compleja ecuación:
Los
sistemas explícitamente o abiertamente basados en la desigualdad
(esclavismo, feudalismo, colonialismo, etc.) dieron paso al sistema
capitalista, en el que en teoría todos tenían
posibilidad de mejorar e incluso llegar a lo más alto y eran iguales
ante la ley (en última instancia, 'tu futuro depende de lo que tú
hagas y no de quién hayas nacido', el gran sueño americano,
etc.)
Además
de que la igualdad de oportunidades no es –ni
ha sido nunca– una
realidad de facto por múltiples circunstancias, en las últimas
décadas el sistema capitalista de dimensión planetaria ha tenido
dos derivas que son muy preocupantes: como consecuencia de la
creciente globalización, reproduce el sistema de desigualdad pero
desplazando éste a nivel planetario, en lugar de –o,
mejor, además de– que
las desigualdades se produzcan dentro de cada territorio (ciudad,
feudo, reino, imperio); hay zonas ricas que consumen productos y
servicios para cuya producción han hecho falta millones de horas de
trabajo de gente que vive en otras partes del mundo (Hace poco en un
reportaje sobre la Fundación Vicente Ferrer
[wikipedia] en
India, me llamó la atención la cifra de que algunas de estas
mujeres eran capaces de ahorrar ¡¡¡1€ al mes!!!. Si hacemos el
cálculo, en 45 años de arduo trabajo hubieran alcanzado un ahorro
de 540 €. Lo comento por lo irracional desde cualquier punto de
vista humano de esta realidad). Y la otra deriva es la que denuncia
repetidamente Mujica: el sistema nos aboca a una espiral de
consumismo irracional, cuando con menos viviríamos mejor y
tendríamos más tiempo para dedicar a lo que nos es vital y habría
recursos para orientarlos hacia las necesidades más básicas de
todas las personas habitantes del planeta.
Lejos
de ser un sistema que, desde la búsqueda individual, activa lo mejor
que cada cual puede aportar al colectivo, el sistema se rige por
otras lógicas bien diferentes que están acrecentando las
desigualdades y generando circunstancias absurdas desde el punto de
vista de cualquier mente pensante.
También
conocimos otro sistema, el socialismo que realmente ha existido
de los países del este de Europa, que, al igual que el capitalismo,
se origina desde la idea de igualdad pero dando una solución
diametralmente opuesta: la forma de que la igualdad de facto se dé
es una planificación a todos los niveles de recursos, de sistemas de
trabajo, de consumos, etc. que se articulan en base al tratamiento
uniformizador de las personas y al coartamiento de cualquier forma de
iniciativa.
Hoy,
en los distintos países existen sistemas híbridos de estas tres
formas elementales que hemos planteado, ninguno de los cuales
resuelve de manera eficaz la ecuación que planteábamos al
principio.
Por
otro lado, sabemos que desde el punto de vista tecnológico es
posible resolver el problema del hambre, de la mayoría de las
enfermedades, de la necesidad de vivienda digna, de la educación, y
de tantas otras cuestiones planetarias si orientamos los recursos
necesarios para cada cosa. El problema es que el sistema per se no
hace esta asignación eficiente de los recursos. El problema es que
no hemos inventado aún el sistema que lo puede hacer. Los sistemas
que hemos conocido no sirven para ello, bien porque se concibieron
desde una mentalidad anterior al concepto de igualdad, bien porque a
pesar de que se construyan desde ese principio básico, desconocen la
esencia del ser humano y por tanto, yerran completamente en las
soluciones que plantean.
Creo
con Mujica que estamos en un cambio de paradigma, y quiero pensar que
nuestra generación va a empezar a explorar con nuevas alternativas
para resolver esta ecuación... Un sistema que, arraigado en la
igualdad de los hombres y las mujeres de este planeta, active lógicas
humanas y no deshumanizadoras, que orienten a las personas a vivir
vidas plenas, vidas en las que cada persona desde sus posibilidades
ilimitadas con las que nace (va aquí un guiño al gran Erich Fromm)
se pueda desarrollar según su naturaleza y vivir la vida como el
gran don o milagro que es y no debiéramos desperdiciar, que las
oriente a desarrollar relaciones menos superficiales, con vínculos
también ricos con la comunidad circundante y con toda la humanidad,
en última instancia; un sistema profundamente arraigado en la
libertad y en las capacidades naturales de los hombres y de las
mujeres.
Es
esta una idea tan alentadora que, aunque tenga un punto de utópica,
¿no merecería la pena agarrarse a ella y tratar de desarrollarla,
tirar de su hilo, deconstruir, construir... lo que sea...? ¿y si
fuera así? ¿y si realmente estuviéramos en la antesala de la
construcción de un sistema político realmente emancipador –que
aunque no suponga el fin de la historia mejore sustancialmente lo
presente?
Sigo
a continuación con la entrevista:
JM:
Bueno, existieron a lo largo de la historia humana. Yo creo que hay
una actitud conservadora en el ser humano, permanente, que es válida.
No confundir lo conservador con lo reaccionario. Lo
reaccionario es la patología de lo conservador. Y existe una actitud
de cambio que viene por el lado de la izquierda, buscando la mejora y
la justicia, también, permanente. Esas dos caras las tiene el
hombre. La patología de izquierdas es el infantilismo. La patología
de lo conservador es lo reaccionario. Reaccionario no es sólo
conservar, es ir para atrás, y en una forma dogmática y cerrada...
El infantilismo es la confusión permanente de los deseos con la
realidad. Y caer en esas quimeras ("hay que nacionalizar todo
esto..." cuando se está muy lejos de poderlo hacer).
En su mandato, que comenzó en 2010, se
ha legalizado el matrimonio homosexual, despenalizado el aborto,
regulado y despenalizado la marihuana. Se ha implantado el impuesto
de la renta, que no existía, lo que ha sido un factor importante en
la política redistributiva, que a su vez, ha ayudado a que la
pobreza que se computaba en casi el 40% haya pasado a un nivel de
algo más del 10%. Otro factor clave en la reducción de la pobreza
es, sin duda, que el desempleo haya bajado a cerca de niveles
friccionales, en torno al 5%. La revista The Economist elogia
el gran cambio que se ha producido en Uruguay...
Parece que ha hecho cosas, sin embargo,
la responsabilidad de Mujica va más allá y lejos de pavonearse y
regodearse en sus logros, habla de que hay aún muchas cosas por
hacer y reconoce sin rubor que no ha cumplido su programa, que ha
"hecho algo...": "Soy
consciente que nos falta mucho, no puedo estar conforme. Y en la vida
hay que tener sentido de la responsabilidad..."
JM: Primero el capitalismo, el club sin
intereses enorme que hay. Segundo, cuestiones jurídicas, todo el
andamiaje jurídico de la sociedad que heredó del capitalismo, acá
en mi país (por razones constitucionales) por ejemplo no se le
pueden poner impuestos a la tierra, a la concentración de la
tierra.(...)
Generamos un montón de instituciones
garantistas, que creo que están bien, porque tratan de prevenir la
veleidad y los abusos en los cuales podemos incurrir los gobernantes,
pero también esas cosas luego nos crean estas contradicciones.
JE: ¿A veces un presidente se siente
solo?
JM: Sí. Frente a cierta reforma de la
enseñanza me sentí solo en este país, hasta con mi partido. Yo
quería multiplicar la enseñanza en el interior del país, sobre
todo, la enseñanza técnica, de oficio.
JE: ¿Y no pudo hacerlo?
JM: No, no pude. Porque es un sistema
centralizado.
JE: ¿Y quería descentralizarlo?
JM: Sí, totalmente; descentralizarlo y
darle carácter local. Fracasé.
JM: Para mí el primer requisito de
la política es la honradez intelectual. Si no existe la honradez
intelectual, todo lo demás es inútil. Porque a la larga no hay
mejor lenguaje que la verdad, lo que las cosas son. Y si es fracaso
es fracaso, y asumirlo.
JE: La pobreza ha disminuido de más
del 30% a algo más del 10% en su mandato, ¿cómo se ha hecho esto?
JM: A través de la política
redistributiva, por un lado, y, por otro lado, haciendo
funcionar el capitalismo, es decir, creando un ámbito para que
haya mucha inversión, fundamentalmente extranjera, porque nosotros
no tenemos mentalidad de inversores, aquí también hay gente con
plata pero no son inversores, son especuladores. Lo bueno del
empresariado es que arriesga, nosotros tenemos gente con plata, pero
no quieren arriesgar.
JE: ¿Por qué tenemos la percepción
de que funciona mejor lo privado?
JM: En lo privado si no trabajas, si no
haces bien, te echan. En lo público nadie te echa.
JE: ¿Y lo cambiaría?
JM: Sí pudiera, sí. Pero no lo puedo
cambiar. No cambiaría la propiedad, pero buscaría de aumentar la
responsabilidad de los trabajadores del Estado. Un país como el
nuestro es imprescindible que tenga un Estado fuerte y que haga
muchas cosas. Esa imagen del funcionariado que no trabaja tiene una
parte de verdad pero es culpa nuestra, es fruto de nuestra historia,
lo hicimos así, fue una construcción política... lo hicimos por
demagogia, por clientelismo, por tener votos, caímos en
amiguismos... El hombre siempre va a buscar la línea del menor
esfuerzo. Es lógico que se exija contrapartida, y que el que se
esfuerce más se lleve un peso más; que todo sea lo mismo, no
sirve...
JE: ¿Y eso también es socialismo?
JM: Yo soy socialista pero no bobo.
Desvelando lógicas
La capacidad productiva y tecnológica que tenemos hoy en el mundo nos permitiría probablemente –yo creo que sin ninguna duda- vivir a todos –¡¡a todos!!– con las necesidades básicas cubiertas y sin tener que trabajar demasiadas horas para ello, si las cosas fueran distintas. Pero desgraciadamente no lo son.
Hemos avanzado muchísimo en las posibilidades potenciales, pero no en las reales, en las que se materializan. Vivimos en un mundo en que los datos de miseria, precariedad, hambre, enfermedad, guerra y destrucción son absolutamente escandalosos y obscenos, aunque nos acostumbremos a todo ello y hayamos desarrollado una gran habilidad de desafección. (Si no no seríamos capaces de ver un telediario. Probablemente ninguna persona de hace un siglo sería capaz de ver media hora de noticias y seguir tan normal, como si nada...)
Es evidente que hay algo en las propias lógicas del sistema que no funciona. O, dicho de otro modo, mientras las lógicas del sistema no se cuestionen, éstas nos abocan al desastre, a un verdadero drama en el que las desgracias son protagonizadas por unos u otros actores alternativamente a lo largo de los capítulos. La solución que algunos siguen planteando es la de perfil colonialista y miope: cómo hacemos para seguir manteniendo sueldos y nivel de vida más elevados que otros; lo que en buena lógica significa: cómo hacemos para seguir explotándoles, seguir disfrutando de su trabajo corporeizado en millones de bienes que consumimos a diario. (Escribí una pequeña reflexión sobre el consumismo: "algunas reflexiones sobre el consumismo")
Pero, además de que éticamente esto no es aceptable, las lógicas del sistema se reproducen en ámbitos más pequeños como en fractales [)wikipedia]. Por tanto, las lógicas que guían el sistema en su ámbito mundial son también las que lo guían en ámbitos de comunidad o de organización, con lo que también nos abocarán al desastre (aunque éste -el desastre más próximo- sea muchísimo más llevadero que morirse de SIDA y/o hambre en una aldea africana).
En el reciente artículo de Alfonso Vázquez "Política de la riqueza, riqueza de la política" que, por cierto, apunta claves muy sugerentes, valientes y puede que determinantes para este tema, leemos:
Pero, además de que éticamente esto no es aceptable, las lógicas del sistema se reproducen en ámbitos más pequeños como en fractales [)wikipedia]. Por tanto, las lógicas que guían el sistema en su ámbito mundial son también las que lo guían en ámbitos de comunidad o de organización, con lo que también nos abocarán al desastre (aunque éste -el desastre más próximo- sea muchísimo más llevadero que morirse de SIDA y/o hambre en una aldea africana).
En el reciente artículo de Alfonso Vázquez "Política de la riqueza, riqueza de la política" que, por cierto, apunta claves muy sugerentes, valientes y puede que determinantes para este tema, leemos: - “Transcurridos los años sesenta y setenta, de enorme dureza, a finales de los ochenta, tras el colapso del bloque soviético, el Sistema proclama que, desde ahora, el Mercado se encargará de regular la vida en el planeta, la desaparición de la política –intervencionismo cero, ¡quién nos lo iba a decir!-, la orgía del consumo como panacea de felicidad y estatus social, la referencia de toda creación a su valor monetario –de “mercado”- y... ¡¡¡el fin de la historia!!! Nunca el mundo feliz de Huxley estuvo tan cerca.” (pág. 7)
- “Las repetidas “llamadas” a innovar olvidan que en las últimas tres décadas se ha “innovado” a velocidad exponencial, pero esto no ha evitado la catástrofe civilizatoria a la que nos estamos viendo abocados. No es la solución. Tenemos que innovar –y, por qué no, subvertir- las bases artificialmente abstractas de las relaciones de producción, y, por derivación, de las relaciones sociales, que subsumen en un pozo sin fondo cualquier atisbo de desarrollo de riqueza material, social o cultural.” (pág. 15)
- "Para ilustrar modestamente algo de lo que quiero decir, voy a contar una pequeña anécdota, que, a mí mismo, me sorprendió. En un –hoy- pequeño pueblo de la Bureba burgalesa, gobernado desde hace pocos años por principios de autoorganización, en el que el programa electoral municipal se realiza en asamblea vecinal, se planteó hace algún tiempo la necesidad de introducir mejoras en las infraestructuras comunales, pero al Ayuntamiento le faltaba presupuesto. Sus habitantes, agricultores en su gran mayoría, trabajan los caminos de sus fincas, construyen y rehabilitan sus casas, arreglan sus accesos... y tienen mucho tiempo libre. Pero cuando les propuse que se organizaran para mejorar las infraestructuras sociales, comunitarias, de su pueblo, surgió la lógica del sistema: “¿Cómo vamos a trabajar para otros sin recibir un salario a cambio? ¡No es natural!” Y, ciertamente, estaban ligando la producción de riqueza comunitaria, social, al concepto de valor monetario, sin reparar, curiosamente, en que lo que no produjeran ellos directamente... ¡lo tendrían que pagar a otros con sus impuestos!
Nos queda pendiente, pues, una ingente labor de innovación social y política desde el ámbito de lo local, desde el reconocimiento de lo común, de lo que nos une, como base de un nuevo tipo de construcción de la comunidad."
fotos de luipermom y caerolus, respectivamente
__________________________________
Todos los posts relacionados con FORO HOBEST
Otros posts o páginas relacionados:
Hacia un círculo virtuoso de creación de riqueza
WIKI: LÓGICAS. Cuaderno de trabajo donde voy recogiendo ideas y enfoques para el desarrollo de estos cuatro binomios
Tiempos para la filosofía
Filosofía es una de esas palabras que suena a alejarse de la acción, de la realidad, de lo cotidiano. Y en tiempos de cambio continuo, de orientación a la acción, de necesidad imperiosa de innovación “filosofar es perder el tiempo”.Pues bien, todo cambio profundo es –también– un cambio filosófico.
Entiendo la filosofía como la relación que existe entre lo que decimos, lo que hacemos, lo que pensamos y la realidad. Cuatro nodos relacionados por conceptos, valores, culturas, estatus, imaginarios, etc. Estas relaciones se asientan en unos principios básicos incuestionables y rígidos –pero pocas veces desvelados– y otros, más plásticos, más multiformes, moldeables. Pues bien, esos principios básicos incuestionables y que operan con la mayor de las sutilezas, hoy se tambalean, se quiebran.
La acción filosófica nos permite observar estas relaciones, descubrir lo que hay detrás de ellas. En definitiva, cuestionar lo que tenemos desde sus bases para poder construir algo mejor. Algo que todos –hoy nadie se libra– reclamamos.
Por tanto, podemos decir abiertamente que llegan tiempos para la filosofía. No es casualidad que ciertos tabúes –no podían ser ni citados– empiecen a tener presencia en discursos y escritos como, por ejemplo, la lógica de la acumulación capitalista. No es casualidad.
Decía Alfonso Vázquez en la segunda sesión del Foro Hobest:
“Los valores no son un desarrollo voluntarista en el vacío. Los valores genuinos no existen como poso, sino como forma de combate”.
«"Pensar es fácil, actuar, difícil; pero lo más difícil, actuar siguiendo nuestro pensamiento", escribió un Goethe que supo combinar la creación con la actividad político-administrativa.» – Lo recoge así Ignacio Sotelo en un interesante artículo bajo el título: “La dificultad de actuar”.
Pensar es fácil, cuando se queda allí, en el plano del pensamiento alejado de la realidad, sin vocación de pasar a la acción, sin conexión real con ésta. Pensar valores, decir valores que no se materializan. Eso es fácil y se hace continuamente. Lo difícil es hallar relaciones coherentes entre todo ello, y ello representa una búsqueda, un combate continuo, como dice Alfonso. Cuestionar continuamente las relaciones entre lo que decimos, hacemos, pensamos y la realidad, desvelar continuamente la filosofía que hay detrás para construir nuevas filosofías, nuevas relaciones; relaciones materiales, realidades, no entelequias teóricas. Por ello, digo que llegan tiempos para la filosofía.
“Los valores no son un desarrollo voluntarista en el vacío. Los valores genuinos no existen como poso, sino como forma de combate”.
«"Pensar es fácil, actuar, difícil; pero lo más difícil, actuar siguiendo nuestro pensamiento", escribió un Goethe que supo combinar la creación con la actividad político-administrativa.» – Lo recoge así Ignacio Sotelo en un interesante artículo bajo el título: “La dificultad de actuar”.
Pensar es fácil, cuando se queda allí, en el plano del pensamiento alejado de la realidad, sin vocación de pasar a la acción, sin conexión real con ésta. Pensar valores, decir valores que no se materializan. Eso es fácil y se hace continuamente. Lo difícil es hallar relaciones coherentes entre todo ello, y ello representa una búsqueda, un combate continuo, como dice Alfonso. Cuestionar continuamente las relaciones entre lo que decimos, hacemos, pensamos y la realidad, desvelar continuamente la filosofía que hay detrás para construir nuevas filosofías, nuevas relaciones; relaciones materiales, realidades, no entelequias teóricas. Por ello, digo que llegan tiempos para la filosofía.
Por cierto que en el Foro Hobest seguimos hablando de estas y de otras cosas. La última sesión la tuvimos en el Hotel Urune de Muxika (foto), aceptando la invitación de Aurkene (Enbor Kontsultoreak). Un precioso lugar para disfrutar de la vida, y ¿filosofar?. Me han encomendado que escriba algo que introduzca el debate para la siguiente sesión, que ya será el año que viene. Tendréis noticias…
Por cierto, la foto es de Piluky en flickr. No las conozco pero los eslóganes y el hecho de reivindicarlos me parecen convergentes con este escrito.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











