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José Mujica: Filosofía y acción política

"Qué es lo que aletea en nuestras cabezas: hemos creado una civilización hija del mercado, hija de la competencia. Venimos a la vida intentando ser felices y estamos en un círculo vicioso. El desarrollo no puede ser en contra de la felicidad, tiene que ser a favor de la felicidad humana, del amor, de cuidar a los hijos, de tener amigos, de tener lo elemental. El hombre no gobierna hoy la fuerza que ha desatado, sino que la fuerza que ha desatado lo gobiernan al hombre. Y lo que tenemos que revisar es nuestra forma de vivir"
José Mujica (Extractos de discurso Río de Janeiro, 2012)

"Hemos sacrificado los viejos dioses inmateriales y ocupamos el templo con el dios mercado. Él nos organiza el economía, la política, los hábitos, la vida y hasta nos financian cuotas y tarjetas de apariencia de felicidad. Parecería que hemos nacido solo para consumir y consumir, y cuando no podemos, cargamos con la frustración, la pobreza y hasta la autoexclusión"
José Mujica (Discurso ONU 25/09/2013)

Hace unas semanas pudimos ver en la Sexta una entrevista a José Mujica, Presidente de Uruguay, de la mano del gran Jordi Évole.

Me encantó. Y la quiero conservar como un pequeño tesoro para poder volver a ella, a las ideas que contiene, en cualquier momento. Por ello, me lo voy a facilitar rescatando algunos de los momentos de la entrevista en formato escrito.

Consumismo, sobriedad, república, política, vida, humanidad

Dona el 90% de lo que gana, no vive en la casa presidencial, sino en su rancho (o chacra), consume, gasta muy poco... se puede decir que predica con el ejemplo; porque como dice "hay que vivir como se piensa, que de lo contrario pensarás como vives".



JE: Es raro que un presidente de gobierno viva así...
JM: La culpa la tienen los otros presidentes, no yo. Es raro cómo viven ellos... La mayor parte de la gente que componen las naciones no vive como viven los presidentes. Los presidentes entran a vivir como vive la minoría en los países, y las repúblicas vinieron para suscribir un concepto: 'nadie es más que nadie', como una alternativa al feudalismo y a las monarquías absolutas... Y se supone que la democracia intenta ser el gobierno de la mayoría. Yo estoy viviendo como vive la mayoría de la gente en mi país.(...)
Pero, ojo, no es ningún sacrificio de mi parte... Desde el punto de vista de la filosofía de la vida, pienso que es mejor vivir liviano de equipaje, con poco, con lo justo... Y poca complicación desde el punto de vista material, porque si tienes mucha complicación, tienes que gastar mucho tiempo en esas cosas de la complicación y no te queda tiempo para las cosas que a ti te motivan. Es decir, la sobriedad no quiero utilizar nunca más la palabra austeridad, porque la prostituyeron en Europa: austeridad es dejar a la gente sin trabajo y todo eso... No, no (...) Sobriedad, vivir con lo justo, con lo necesario, y tener poca atadura material.

JE: ¿A Ud. el poder no le separó de la gente?
JM: No. El distanciamiento de los gobiernos del modo de vivir corriente de la gente, termina colocando a una distancia que la gente termina despreciando, y termina despreciando la política. Y si despreciamos la política marchamos 'al espiedo' [wikipedia](una parrilla que te cocina, dando vueltas)... 'sonamos', fracasamos.(...)


JE: ¿Ud no es muy favorable al consumismo?
JM: Nada, soy enemigo.
JE: Pero a mí me han dicho que para que un país funcione necesita que se consuma, que la gente compre, para que el dinero circule, para que los bancos den crédito y que eso es el sustento del sistema...
JM: En parte eso no se puede ni se debe evitar. Pero creo que en la sociedad contemporánea, por la multiplicación de este hiperconsumo estamos no atendiendo consumos prioritarios que son fundamentales, y a su vez gastando un esfuerzo humano en un montón de 'pavadas' que poco tienen que ver con la felicidad humana. La gente está metida dentro como de una gigantesca tela de araña que es la sociedad del consumo, que está montada en función de la acumulación. La gente ni siquiera es consciente de eso.(...)
Cuando tú compras algo, el instrumento es la plata con la que estás comprando, pero en realidad estás comprando con el tiempo de tu vida que tuviste que gastar para tener esa plata. Cuando tú gastas, en el fondo estás gastando tiempo de vida que se te fue. Cuando yo te planteo la sobriedad como una manera de vivir, lo que te planteo es la sobriedad para tener más tiempo, la mayor cantidad de tiempo posible, para vivir la vida de acuerdo a las cosas que a ti te motivan, que no necesariamente son las del trabajo (...)
¿Pero somos libres cuando se nos impone una cultura de gastar y gastar y que tienes que cambiar el telefonito y pim pum...? Eso moverá la economía, pero no vayas a creer que desarrollas así tu vida (...) Mi definición de pobreza es la de Séneca, pobres son aquellos que precisan mucho.

Europa, política, gobernanza mundial

JM: Hay gente inteligente en Europa... No lo veo en la política. Con la política me he quedado horrorizado...
JE: ¿Con lo que ha visto?
JM: Con lo que he sentido... la manera de razonar de los organismos internacionales...
JE: ¿Qué ha sentido que le ha horrorizado de líderes europeos?
JM: Una especie de tufo neocolonialista. Por otro lado, vacío, decir siempre las mismas tonterías... "Hay que hacer crecer a la economía", "Para eso hay que hacer reformas que den posibilidad de ser más competitivo"... Más o menos todos dicen el mismo discurso.
JE: Y eso para Ud. es vacío...
JM: Claramente. Europa no puede medir hoy que estamos entrando en otra época; aceleradamente estamos construyendo una civilización de carácter mundial que tiene otras claves (...) Los que vivimos mejor tenemos la responsabilidad de los que viven mal.
JE: Pero igual si los que viven mal viven mejor, igual nosotros vivimos peor...
JM: No, nosotros vamos a vivir mucho mejor si los que viven mal mejoran. Tenemos que preocuparnos del consumo sano y necesario de la gente que hoy no puede consumir, y agrandamos todo el mercado mundial... y tenemos mucho más trabajo para todos. Pero como eso no lo hacemos, entonces, construimos 'pavadas' para tirar, inútiles, y a eso le llamamos innovación.(...) La generosidad es el negocio mejor.
JE: ¿Y por qué no se entiende eso desde las élites?
JM: Porque están preocupadas en quién gana las elecciones que viene, no hay gobernanza mundial. Es una humanidad que tiene que darse una gobernanza de carácter mundial y nos cuesta porque estamos educados en el estado nacional, en su cultura... y estamos, te decía, en un cambio de época.


Intercalo aquí alguna reflexión de mi propia cosecha conectada con las ideas planteadas por Mujica, tras la cual sigo con otras partes de la transcripción de la entrevista. Comparto totalmente muchísimas de las ideas de Mujica. Ante las variables de la ecuación que tenemos que resolver me refiero, desde el lado de la demanda, a producir los bienes y servicios que den respuesta eficaz a las necesidades de las personas que habitamos la tierra y, del lado de la oferta, a organizar el tejido productivo para ello, lo que tiene que ver con la organización del trabajo de las personas, a lo largo de la historia hemos conocido distintas formas de respuesta política para resolver esta por decirlo literariamentecompleja ecuación:

Los sistemas explícitamente o abiertamente basados en la desigualdad (esclavismo, feudalismo, colonialismo, etc.) dieron paso al sistema capitalista, en el que en teoría todos tenían posibilidad de mejorar e incluso llegar a lo más alto y eran iguales ante la ley (en última instancia, 'tu futuro depende de lo que tú hagas y no de quién hayas nacido', el gran sueño americano, etc.)

Además de que la igualdad de oportunidades no es ni ha sido nunca una realidad de facto por múltiples circunstancias, en las últimas décadas el sistema capitalista de dimensión planetaria ha tenido dos derivas que son muy preocupantes: como consecuencia de la creciente globalización, reproduce el sistema de desigualdad pero desplazando éste a nivel planetario, en lugar de o, mejor, además de que las desigualdades se produzcan dentro de cada territorio (ciudad, feudo, reino, imperio); hay zonas ricas que consumen productos y servicios para cuya producción han hecho falta millones de horas de trabajo de gente que vive en otras partes del mundo (Hace poco en un reportaje sobre la Fundación Vicente Ferrer [wikipedia] en India, me llamó la atención la cifra de que algunas de estas mujeres eran capaces de ahorrar ¡¡¡1€ al mes!!!. Si hacemos el cálculo, en 45 años de arduo trabajo hubieran alcanzado un ahorro de 540 €. Lo comento por lo irracional desde cualquier punto de vista humano de esta realidad). Y la otra deriva es la que denuncia repetidamente Mujica: el sistema nos aboca a una espiral de consumismo irracional, cuando con menos viviríamos mejor y tendríamos más tiempo para dedicar a lo que nos es vital y habría recursos para orientarlos hacia las necesidades más básicas de todas las personas habitantes del planeta.
Lejos de ser un sistema que, desde la búsqueda individual, activa lo mejor que cada cual puede aportar al colectivo, el sistema se rige por otras lógicas bien diferentes que están acrecentando las desigualdades y generando circunstancias absurdas desde el punto de vista de cualquier mente pensante.
También conocimos otro sistema, el socialismo que realmente ha existido de los países del este de Europa, que, al igual que el capitalismo, se origina desde la idea de igualdad pero dando una solución diametralmente opuesta: la forma de que la igualdad de facto se dé es una planificación a todos los niveles de recursos, de sistemas de trabajo, de consumos, etc. que se articulan en base al tratamiento uniformizador de las personas y al coartamiento de cualquier forma de iniciativa.

Hoy, en los distintos países existen sistemas híbridos de estas tres formas elementales que hemos planteado, ninguno de los cuales resuelve de manera eficaz la ecuación que planteábamos al principio.

Por otro lado, sabemos que desde el punto de vista tecnológico es posible resolver el problema del hambre, de la mayoría de las enfermedades, de la necesidad de vivienda digna, de la educación, y de tantas otras cuestiones planetarias si orientamos los recursos necesarios para cada cosa. El problema es que el sistema per se no hace esta asignación eficiente de los recursos. El problema es que no hemos inventado aún el sistema que lo puede hacer. Los sistemas que hemos conocido no sirven para ello, bien porque se concibieron desde una mentalidad anterior al concepto de igualdad, bien porque a pesar de que se construyan desde ese principio básico, desconocen la esencia del ser humano y por tanto, yerran completamente en las soluciones que plantean.

Creo con Mujica que estamos en un cambio de paradigma, y quiero pensar que nuestra generación va a empezar a explorar con nuevas alternativas para resolver esta ecuación... Un sistema que, arraigado en la igualdad de los hombres y las mujeres de este planeta, active lógicas humanas y no deshumanizadoras, que orienten a las personas a vivir vidas plenas, vidas en las que cada persona desde sus posibilidades ilimitadas con las que nace (va aquí un guiño al gran Erich Fromm) se pueda desarrollar según su naturaleza y vivir la vida como el gran don o milagro que es y no debiéramos desperdiciar, que las oriente a desarrollar relaciones menos superficiales, con vínculos también ricos con la comunidad circundante y con toda la humanidad, en última instancia; un sistema profundamente arraigado en la libertad y en las capacidades naturales de los hombres y de las mujeres.

Es esta una idea tan alentadora que, aunque tenga un punto de utópica, ¿no merecería la pena agarrarse a ella y tratar de desarrollarla, tirar de su hilo, deconstruir, construir... lo que sea...? ¿y si fuera así? ¿y si realmente estuviéramos en la antesala de la construcción de un sistema político realmente emancipador que aunque no suponga el fin de la historia mejore sustancialmente lo presente?

Sigo a continuación con la entrevista:

Izquierda/derecha

JE: Ud. es de izquierdas. ¿Tiene sentido en el s. XXI hablar de izquierdas y de derechas?
JM: Bueno, existieron a lo largo de la historia humana. Yo creo que hay una actitud conservadora en el ser humano, permanente, que es válida. No confundir lo conservador con lo reaccionario. Lo reaccionario es la patología de lo conservador. Y existe una actitud de cambio que viene por el lado de la izquierda, buscando la mejora y la justicia, también, permanente. Esas dos caras las tiene el hombre. La patología de izquierdas es el infantilismo. La patología de lo conservador es lo reaccionario. Reaccionario no es sólo conservar, es ir para atrás, y en una forma dogmática y cerrada... El infantilismo es la confusión permanente de los deseos con la realidad. Y caer en esas quimeras ("hay que nacionalizar todo esto..." cuando se está muy lejos de poderlo hacer).

Programa, cambio, claves

En su mandato, que comenzó en 2010, se ha legalizado el matrimonio homosexual, despenalizado el aborto, regulado y despenalizado la marihuana. Se ha implantado el impuesto de la renta, que no existía, lo que ha sido un factor importante en la política redistributiva, que a su vez, ha ayudado a que la pobreza que se computaba en casi el 40% haya pasado a un nivel de algo más del 10%. Otro factor clave en la reducción de la pobreza es, sin duda, que el desempleo haya bajado a cerca de niveles friccionales, en torno al 5%. La revista The Economist elogia el gran cambio que se ha producido en Uruguay...

Parece que ha hecho cosas, sin embargo, la responsabilidad de Mujica va más allá y lejos de pavonearse y regodearse en sus logros, habla de que hay aún muchas cosas por hacer y reconoce sin rubor que no ha cumplido su programa, que ha "hecho algo...": "Soy consciente que nos falta mucho, no puedo estar conforme. Y en la vida hay que tener sentido de la responsabilidad..."

Clave 1: Limitaciones

JE: ¿Quién pone las limitaciones?
JM: Primero el capitalismo, el club sin intereses enorme que hay. Segundo, cuestiones jurídicas, todo el andamiaje jurídico de la sociedad que heredó del capitalismo, acá en mi país (por razones constitucionales) por ejemplo no se le pueden poner impuestos a la tierra, a la concentración de la tierra.(...)
Generamos un montón de instituciones garantistas, que creo que están bien, porque tratan de prevenir la veleidad y los abusos en los cuales podemos incurrir los gobernantes, pero también esas cosas luego nos crean estas contradicciones.

Clave 2: Descentralizar (la enseñanza)

JE: ¿A veces un presidente se siente solo?
JM: Sí. Frente a cierta reforma de la enseñanza me sentí solo en este país, hasta con mi partido. Yo quería multiplicar la enseñanza en el interior del país, sobre todo, la enseñanza técnica, de oficio.
JE: ¿Y no pudo hacerlo?
JM: No, no pude. Porque es un sistema centralizado.
JE: ¿Y quería descentralizarlo?
JM: Sí, totalmente; descentralizarlo y darle carácter local. Fracasé.

Clave 3: Honradez intelectual y verdad

JE: Es tan extraño escuchar a un presidente decir "fracasé"...
JM: Para mí el primer requisito de la política es la honradez intelectual. Si no existe la honradez intelectual, todo lo demás es inútil. Porque a la larga no hay mejor lenguaje que la verdad, lo que las cosas son. Y si es fracaso es fracaso, y asumirlo.

Clave 4: Política eficaz de reducción de la pobreza

JE: La pobreza ha disminuido de más del 30% a algo más del 10% en su mandato, ¿cómo se ha hecho esto?
JM: A través de la política redistributiva, por un lado, y, por otro lado, haciendo funcionar el capitalismo, es decir, creando un ámbito para que haya mucha inversión, fundamentalmente extranjera, porque nosotros no tenemos mentalidad de inversores, aquí también hay gente con plata pero no son inversores, son especuladores. Lo bueno del empresariado es que arriesga, nosotros tenemos gente con plata, pero no quieren arriesgar.

Clave 5: Público vs privado

JE: ¿Por qué tenemos la percepción de que funciona mejor lo privado?
JM: En lo privado si no trabajas, si no haces bien, te echan. En lo público nadie te echa.
JE: ¿Y lo cambiaría?
JM: Sí pudiera, sí. Pero no lo puedo cambiar. No cambiaría la propiedad, pero buscaría de aumentar la responsabilidad de los trabajadores del Estado. Un país como el nuestro es imprescindible que tenga un Estado fuerte y que haga muchas cosas. Esa imagen del funcionariado que no trabaja tiene una parte de verdad pero es culpa nuestra, es fruto de nuestra historia, lo hicimos así, fue una construcción política... lo hicimos por demagogia, por clientelismo, por tener votos, caímos en amiguismos... El hombre siempre va a buscar la línea del menor esfuerzo. Es lógico que se exija contrapartida, y que el que se esfuerce más se lleve un peso más; que todo sea lo mismo, no sirve...
JE: ¿Y eso también es socialismo?
JM: Yo soy socialista pero no bobo.


Despolitización = no democracia

Hace unas semanas terminé de leer “En defensa de la intolerancia” de Slavoj Žižek, y tenía a medias este post. Un libro interesante (y cortito). Entre otras cosas, da pistas para reflexionar sobre el significado de conceptos manidos pero de difícil definición, como política, ideología, fascismo o democracia. Dice que la hegemonía ideológica hoy se basa en la despolitización de la economía; es decir, que tras una apariencia de no ideología se esconde la terrible ideología de aceptar el dictado de la lógica de acumulación capitalista, pase lo que pase, sobre cualquier otra consideración. Oír y leer esto es relativamente habitual. Lo “novedoso” quizá del planteamiento de Žižek es cómo explica que opera esta hegemonía ideológica, qué forma adopta. El provocativo título hace referencia a ello: el título es precisamente la expresión de una forma de rebelarse contra esta hegemonía.

Comienza así:
    “La prensa liberal nos bombardea a diario con la idea de que el mayor peligro de nuestra época es el fundamentalismo intolerante (étnico, religioso, sexista…), y que el único modo de resistir y poder derrotarlo consistiría en asumir una posición multicultural.
    Pero, ¿es realmente así? ¿Y si la forma habitual en que se manifiesta la tolerancia multicultural no fuese, en última instancia, tan inocente como se nos quiere hacer creer, por cuanto, tácitamente, acepta la despolitización de la economía?
    Esta forma hegemónica del multiculturalismo se basa en la tesis de que vivimos en un universo post-ideológico, en el que habríamos superado esos viejos conflictos entre izquierda y derecha, que tantos problemas causaron, y en el que las batallas más importantes serían aquellas que se libran por conseguir el reconocimiento de los diversos estilos de vida. Pero, ¿y si este multiculturalismo despolitizado fuese precisamente la ideología del actual capitalismo global?
    De ahí que crea necesario, en nuestros días, suministrar una buena dosis de intolerancia, aunque sólo sea con el ánimo de suscitar esa pasión política que alimenta la discordia. Quizás ha llegado el momento de criticar desde la izquierda esa actitud dominante, ese multiculturalismo, y apostar por la defensa de una renovada politización de la economía.”
En el libro aporta numerosos ejemplos que ayudan a entender sus planteamientos conceptuales. En este post trato de recoger una de las líneas de argumentación que me parece clave.
En los dos primeros capítulos desarrolla el concepto de hegemonía, que permite comprender la estructura elemental de la dominación ideológica:
    “Cualquier universalidad que pretenda ser hegemónica debe incorporar al menos dos componentes específicos: el contenido popular “auténtico” y la “deformación” que del mismo producen las relaciones de dominación y explotación. Sin duda, la ideología fascista “manipula” el auténtico anhelo popular por un retorno a la comunidad verdadera y a la solidaridad social que contrarrestre las desbocadas competición y explotación; sin duda, “distorsiona” la expresión de ese anhelo con el propósito de legitimar y preservar las relaciones sociales de dominación y explotación. Sin embargo, para poder alcanzar ese objetivo, debe incorporar en su discurso ese anhelo popular auténtico. (…)
    Para que una ideología se imponga resulta decisiva la tensión, en el interior mismo de su contenido específico, entre los temas y motivos de los “oprimidos” y de los “opresores”. Las ideas dominantes no son NUNCA directamente las ideas de la clase dominante.”
Utiliza el ejemplo de los nazis, también del cristianismo, para ilustrar el concepto de hegemonía, y va sugiriendo su propuesta de que el liberalismo multiculturalista responde a este mismo patrón de hegemonía ideológica; es decir, bajo el disfraz del anhelo popular de “derechos para todos”, se esconderían y actuarían los verdaderos intereses de las clases dominantes: los intereses del capital y su lógica de acumulación.

A partir de aquí introduce el concepto de política:
    “¿Estamos condenados a movernos exclusivamente dentro del espacio de la hegemonía o podemos, al menos provisionalmente, interrumpir su mecanismo?”
La gran pregunta sería para mí: ¿Podríamos imaginar una sociedad que no respondiera a esquema de dominador/dominado? ¿Cómo operaría? ¿o volvería inevitablemente a contraerse como un muelle a un nuevo esquema de dominación hegemónica?
Desde una perspectiva bien distinta a la de Žižek, Erich Fromm en “Miedo a la libertad” habla de la tendencia humana a huir de nuestra propia libertad en favor de la seguridad (cita).
Pero nada puede ser duradero sin haber durado un poquito en algún momento. Por tanto, vamos a ver qué respuesta da Žižek a la pregunta que plantea, a cómo podemos "interrumpir el mecanismo", aunque sólo sea "provisionalmente":
    “Según Jacques Rancière, este tipo de subversión no sólo suele darse, sino que constituye el núcleo mismo de la política, del acontecimiento verdaderamente político.
    Pero, ¿qué es, para Rancière, lo verdaderamente político? Un fenómeno que apareció, por primera vez, en la Antigua Grecia, cuando los pertenecientes al
    demos (aquellos sin un lugar claramente definido en la jerarquía de la estructura social) (…) no sólo protestaron contra la injusticia (le tort) que padecían y exigieron ser oídos, formar parte de la esfera pública en pie de igualdad con la oligarquía y la aristocracia dominantes, sino que, ellos, los excluidos, los que no tenían un lugar fijo en el entramado social, se postularon como los representantes, los portavoces, de la sociedad en su conjunto, de la verdadera Universalidad (“nosotros, la ‘nada’ que no cuenta en el orden social, somos el pueblo y Todos juntos nos oponemos a aquellos que sólo defienden sus propios intereses y privilegios”). El conflicto político, en suma, designa la tensión entre el cuerpo social estructurado, en el que cada parte tiene su sitio, y la “parte sin parte”, que desajusta ese orden en nombre de un vacío principio de universalidad (…), el principio de que todos los hombres son iguales en cuanto seres dotados de palabra. (…) Esta identificación de la no-parte con el Todo, de la parte de la sociedad sin un verdadero lugar (o que rechaza la subordinación que le ha sido asignada), con el Universal, es el ademán elemental de la politización, que reaparece en todos los grandes acontecimientos democráticos, desde la Revolución francesa (cuando el Tercer Estado se proclamó idéntico a la nación, frente a la aristocracia y el clero), hasta la caída del socialismo europeo (cuando los “foros” disidentes se proclamaron representantes de toda la sociedad, frente a la nomenklatura del partido). En este sentido, “política” y “democracia” son sinónimos: el objetivo principal de la política antidemocrática es y siempre ha sido, por definición, la despolitización, es decir, la exigencia innegociable de que las cosas “vuelvan a la normalidad”, que cada cual ocupe su lugar… La verdadera lucha política, como explica Rancière contrastando a Habermas, no consiste en una discusión racional entre intereses múltiples, sino que es la lucha paralela por conseguir hacer oír la propia voz y que sea reconocida como la voz de un interlocutor legítimo.”
    “La filosofía política, desde su origen (desde
    La República de Platón) hasta el reciente renacer de la “filosofía política” liberal, ha venido siendo un esfuerzo por anular la fuerza desestabilizadora de lo político, por negarla y/o regularla de una manera u otra y favorecer así el retorno a un cuerpo social pre-político, por fijar las reglas de la competición política, etc.”
    [es] conocida la definición de la política como “arte de lo posible”: la verdadera política es exactamente lo contrario: es el arte de lo imposible, es cambiar los parámetros de lo que se considera “posible” en la constelación existente en el momento.”
Si aceptamos este enfoque, la verdadera democracia sería un conflicto continuo, un flujo continuo, donde no pudiera establecerse ninguna hegemonía[1]. Entonces, estaríamos en un contexto post-político –interpreto-, ya que como dice Žižek el conflicto político requiere una “parte sin parte”, una entidad desconectada, desubicada, que se presente y/o se manifieste como representante del universal. El fin de la historia de Fukuyama trataría de argumentar, según mi interpretación, que ya ha llegado ese contexto post-político. Žižek, en cambio, con argumentos contundentes expone lo que, por otra parte, es obvio, que hoy hay “partes sin parte”, entidades desconectadas, desubicadas, y a esta constatación añade que a través del multiculturalismo se manipula el anhelo popular de “derechos para todos”, mientras subyace una lógica (la de la acumulación capitalista) que rige comportamientos y vidas; es decir, que bajo la deformación del multiculturalismo se esconde la verdadera ideología hegemónica (la de las clases dominantes) que no es otra que la "sacralización" de la economía y su consiguiente despolitización.

Para terminar recojo esta frase de Žižek sobre la lógica del capital… Es terrorífica, por un lado, pero también nos habla del poder que cada uno de nosotros tenemos de que a través de nuestro propio cambio contribuyamos a la transformación de la sociedad, ya que –por decirlo de alguna manera- el sistema opera a través de cada uno de nosotros:
    “Lo verdaderamente terrorífico no está en el contenido específico oculto bajo la universalidad del Capital global, sino más bien en que el Capital es efectivamente una máquina global anónima que sigue ciegamente su curso, sin ningún Agente Secreto que la anime. El horror no es el espectro (particular viviente) dentro de la máquina (universal muerto), sino que la misma máquina (universal muerto) está en el corazón de cada espectro (particular viviente).”
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[1] En una entrevista que concede Alfonso a L’Apòstrof (podéis acceder desde aquí a esta entrevista completa), plantea un concepto muy similar de democracia, aplicado en este caso a la organización:
    “El desacuerdo entre personas libres es la fuente de todo progreso; si todos estuviéramos “de acuerdo” la evolución habría terminado. El desacuerdo, o el conflicto, está muy mal visto porque impacta contra las estructuras de poder establecidas. Si yo “mando”, yo tengo razón por origen, por lo que el desacuerdo es un desafío. En empresas abiertas, más democráticas, el “conflicto” abre las puertas del futuro. Al fin y al cabo, ¿qué es la democracia más que la asunción del derecho al conflicto y a su resolución (algo) pacífica?”
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Relacionado con esto:
El miedo a la libertad (post-cita), 20/10/2008
Cuaderno de Trabajo 2: Lógicas
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