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Hitchcock: "unas buenas y saludables sacudidas mentales"

Colección de Posts Creadores de Subjetividades

"Mi intención es dar al público unas buenas y saludables sacudidas mentales. La civilización ha llegado a ser tan selectiva y protectora que no experimentamos las suficientes emociones de primera mano. Por lo tanto, para evitar volvernos indolentes y blandengues tenemos que experimentarlas artificialmente, y la pantalla es el mejor medio para ello".

Alfred Hitchcock después del estreno de Vértigo (1957)
en "De entre los muertos. Vértigo", Gold Edition, RBA 2007


Algunas reflexiones:

  • Me resulta curioso pensar en la pretensión de Hitchcock de favorecer una educación emocional a través de sus películas: Que vea esa necesidad y que trate de aportar con lo que sabe hacer.

  • Por los meandros de mi reflexión, pienso que Hitchcock es un genio pero no tanto interpretando y conceptualizando la realidad, como sí lo son otros personajes de esta colección de posts, sino que es un genio de la comunicación de aspectos humanos normalmente ocultos. Diría -si se me permite esta interpretación sui generis de la triada de Lacan- que su aportación es del registro de lo imaginario (generación de imágenes, emociones, vivencias...) más que referencias conceptuales e interpretativas (lo simbólico). Siempre tratando de aprehender lo real.

  • Cuando leo opiniones y reflexiones sobre el efecto del consumo (sin sentido peyorativo) de inputs audiovisuales en nuestra personalidad, nuestra vida, nuestro psiquismo, nuestra cognición que han sido pronunciadas hace mucho tiempo, antes de la explosión/invasión de los medios audiovisuales de las últimas décadas, me resulta inquietante.
    Por un lado, suelen evocar cierto componente visionario. Por otro lado, suelo sentir que la realidad supera ampliamente el riesgo o temor manifestado (no es éste uno de esos casos, pero suele pasar). Y muchas veces, me pregunto: esto que resulta interesante, ¿cómo sería formulado hoy -tras experimentar la hegemonía de la imagen y de lo audiovisual en nuestra experiencia de percepción- por este autor?

    Al hacer este apunte me vienen al recuerdo dos obras, pero a decir verdad ahora mismo no sé muy bien por qué. Se trata de "Hacia el cumplimiento del deseo. Más allá del melodrama" de varios autores (María Carmen Gear, Ernesto César Liendo, Lila Lee Scott y Félix Reyna), Paidós 1988 y "El arte de amar" de Erich Fromm (1959).

  • Por último, centrándome en lo planteado por Hitchcock, con la ventaja de encontrarme medio siglo más tarde de que él pronunciara estas palabras, no puedo compartir esta idea de sustituibilidad: la vivencia real sustituida por una visión de un film, por emocionante e impactante que éste sea. Quiero decir, que a diferencia de Hitchcock no creo que esto impacte en nuestro desarrollo emocional, evitando que seamos indolentes y blandengues.

    Volviendo a la triada de Lacan, si una emoción no se vive en lo real, solamente se llega a tener una imagen de ella, se idealiza en positivo o negativo, se "conoce" racionalmente, pero nunca vivencialmente. Conocer realmente algo, entenderlo realmente, significa e implica haberlo vivido en lo real.

    Ahora bien, haber vivido algo en lo real no significa conocerlo, pues puede resultarnos demasiado inaprehensible como para saber qué es, demasiado extraño, podemos estar confusas/os. Nuestra educación, nuestra madurez, nuestra cultura... que se traducen en un rico desarrollo de lo imaginario y de lo simbólico pueden ayudarnos en este sentido; pero no en el inverso, que es lo que Hitchcock parece proponer o podría malinterpretarse de sus palabras...


Gracias, Hitchcock!!!