Maestros

Sólo los ingenuos tenemos actitud de enseñar, los maestros no la tienen.

El maestro dice, hace, es, desplegando en todo acto su conocimiento y ofreciéndoselo a quien tiene su taza vacía.
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La taza vacía

Según una vieja leyenda, un famoso guerrero va de visita a la casa de un maestro Zen. Al llegar se presenta a éste, contándole de todos los títulos y aprendizajes que ha obtenido en años de sacrificados y largos estudios.

Después de tan sesuda presentación, le explica que ha venido a verlo para que le enseñe los secretos del conocimiento Zen.

Por toda respuesta el maestro se limita a invitarlo a sentarse y ofrecerle una taza de té.

Aparentemente distraído, sin dar muestras de mayor preocupación, el maestro vierte té en la taza del guerrero, y continúa vertiendo té aún después de que la taza está llena.

Consternado, el guerrero le advierte al maestro que la taza ya está llena, y que el té se escurre por la mesa.

El maestro le responde con tranquilidad:

- "Exactamente señor. Usted ya viene con la taza llena, ¿cómo podría usted aprender algo?"

Ante la expresión incrédula del guerrero el maestro enfatizó:

- "A menos que su taza esté vacía, no podrá aprender nada"
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El maestro es humilde. No presume de que sabe, no alardea de lo que sabe, no necesita ser reconocido por lo que sabe.

Pero siente su compromiso con lo que sabe. Sabe que su conocimiento es útil y que puede ser de ayuda para otras personas; y actúa en libertad.

Aprender de quien sabe no es, sin embargo, un acto de humildad sino de inteligencia.

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Este cuento zen La taza vacía lo he traído del blog Los cuentos que yo cuento de delokos - Eugenio García González y la imagen de Shermeee en flickr.

Intelectuales: vidas comprometidas y libres

"El temor de los intelectuales a la política" de Ramin Jahanbegloo. Una reflexión sobre la figura del intelectual y la necesidad que tenemos de ellos, aunque no estén de moda. Acceder al texto.


"Muchos creen, por supuesto, que ser hoy un intelectual comprometido con la vida pública no es nada del otro mundo, ya que ser demócrata y vivir en una democracia no supone ningún riesgo, ningún desafío. Pero, dado que no puede haber una democratización y una globalización reales si no están acompañadas de una labor crítica real por parte de los intelectuales, en su función de contrapoderes, ser hoy un intelectual crítico significa también ejercer de conciencia moral del mundo globalizado. Por eso, para los intelectuales comprometidos, la verdadera lucha no se limita a estar a favor o en contra de la política, sino que se trata sobre todo de una batalla en defensa de lo humanitario frente a lo inhumano. Se trata de tener la valentía de alzar la voz en nombre de la no violencia y en contra de la injusticia. Por esta razón, aunque el concepto haya perdido hoy la fuerza que tuvo en el momento del caso Dreyfus, se ha de mantener la función del intelectual público. Mientras los humanos sigamos creyendo que la esperanza no es una palabra fútil, los intelectuales no dejarán de ser útiles en todas las sociedades."

“El siglo XXI representa, en términos generales, la separación de los intelectuales y la política. (...) los intelectuales están perdiendo su autoridad pública para dirigirse al poder, al tiempo que cada vez son más incapaces de realizar sus funciones de una forma independiente y crítica. Nunca se habían mostrado tan profundamente opuestas la conciencia crítica y la esfera pública. (...) Para ser más precisos, los mezquinos intereses personales han destruido los llamados intereses públicos de los intelectuales. Al olvidarse de la política, rápidamente y sin dejar lugar para el arrepentimiento, muchos intelectuales del mundo actual degradaron y abandonaron la idea de la esfera pública, transformándose en defensores de la cultura de masas carentes de todo sentido crítico.”



Ramin Jahanbegloo en Wikipedia.
Su biografía está redactada en Wikipedia hasta su encarcelamiento en mayo de 2006 y los numerosos llamamientos para su liberación. En este artículo de El País vemos que fue ilberado tras 4 meses de arresto.


Para complementar el tema son interesantes las entradas de wikipedia sobre intelectual y el Caso Dreyfus (que fue el hito histórico por el que se acuñó este concepto).

Un intelectual es aquella persona que dedica una parte importante de su actividad vital al estudio y a la reflexión crítica sobre la realidad. (...) el intelectual desarrolla su intelecto no como mera vanagloria, sino como una minúscula contribución al progreso del mundo.(...) El intelectual medita, reflexiona, discurre, se inspira, goza, busca, investiga, analiza, discierne, desmenuza, razona, contrapone conceptos, filosofa, organiza las ideas, proyecta, imagina, especula, atribuye causas a los efectos y efectos a las causas, interconecta fenómenos... en fin, hace uso de las limitadas pero a su vez vastas capacidades de la mente humana. (...)El intelectual, al abrirse a las interpretaciones alternativas de la realidad, amplía la perspectiva de los ciudadanos y trata de transformar el mundo mediante la palabra. (Wikipedia)

¿Reactivamos el Google Groups? ¿Lo hacemos a la manera de auténtica red distribuida?

Ayer tuvimos una sesión de lo más rica en el blog. Twitter (especialmente, gracias a Yoriento y Nacho que lo tuitearon :-)) tuvo mucho que ver. Nacho había escrito este post y comentando en él tuve la idea de dar este título “Vocación: ¿algo que quiero ser? o ¿algo que soy?”, y escribir un post con algunas ideas que me rondaban en la cabeza desde hace tiempo. Mucha afluencia, mucho comentario, algún seguidor nuevo, tráfico en Twitter, y lo que es más importante: interesantes reflexiones que quedan para que tanto los que las hemos “parido” como otros puedan leerlas en cualquier momento.

Como algunos sabéis, Silvia Muriel (ncuentra) lanzó hace unos meses un Grupo de Lectura compartida de “Guías para la transformación” (aquí tenéis el link: http://groups.google.es/group/guias-para-la-transformacion-lectura-compartida?hl=es). Tuvo algún momento de más dinamismo, sobre todo con los alumnos del Master de Innovación con Igor San Román al frente, pero la verdad es que está quieto parado.

Nacho, de cuando en cuando, entresaca algún fragmento del libro que le inspira para escribir un post… He visto por aquí y por ahí algún comentario de Iñaki Ortiz citando el libro… Silvia siguió en un inicio lanzando preguntas en formato de posts sobre capítulos del libro… Los chicos del master han escrito en sus respectivos blogs… Odilas tiene presentaciones powerpoint y posts muy bonitos en los que cita el libro… Y seguro que me olvido de alguna cosa. ¡Borja! escribiendo en Servicio de Innovación 2.0, etc. Y seguro que hay más...

En el Grupo Google hay apuntadas 40 personas. Muchas de ellas tienen sus propios blogs, otras prefieren ser comentaristas, o tuitear, o simplemente darle al correo electrónico… Es un grupo totalmente abierto donde cualquiera se puede apuntar en cualquier momento. Por supuesto, todas y todos estáis invitados a uniros.

Estoy pensando que podríamos dar contenido y revitalizar este Grupo Google creando una forma de funcionar donde cada una podamos actuar como más nos guste, sintiéndonos todos cómodos, pero que a su vez haya algo que aglutine y que ayude a crear red… A ver qué os parece:

Cada uno sigue dando los usos que crea oportunos a lo leído y sugerido en el libro, como hasta ahora. Pero cuando observemos o hagamos algo que entendamos que tiene relación con este Google Group, es decir, con el libro "Guías para la transformación", tratamos de darle difusión (como se hace en Twitter) para dar a conocer lo que hemos observado o estamos haciendo/hemos hecho. Se me ocurren dos formas de hacerlo:

1) Mensaje dirigido al Google Group, añadiendo enlaces a páginas, etc. Esto se puede hacer de dos maneras: enviando un correo a esta dirección guias-para-la-transformacion-lectura-compartida@googlegroups.com o desde dentro de las páginas del Google Groups. Es como hemos venido operando sólo que hasta ahora no lo hemos utilizado para difundir enlaces.
2) Tuiteo (tweet) añadiendo la siguiente etiqueta dentro de los 140 caracteres: #gplt (Guías para la transformación). Esta fórmula es más sencilla pero requiere que todos seamos tuiteros activos (que no es el caso) y que nos sigamos mutuamente (que, en muchos casos, tampoco). De todas formas, creo que lo mejor sería una combinación de ambas y de otras fórmulas que se nos vayan ocurriendo...

De esta manera, invitamos al resto de los miembros del grupo a participar en el post donde hemos comentado, en nuestro propio post, etc. y, así, damos a conocer nuestras interpretaciones. Además, queda registrado para que otros puedan verlo...

Creo que esta forma de funcionar puede tener muchas ventajas:
- Por un lado, recogemos en un lugar mucha información, opiniones, interpretaciones entorno a este tema, sobre todo en forma de links. Esto puede ser muy interesantes también para nuevas personas que se acerquen al grupo, ya que esta información, los links a posts, etc. estarán accesibles al público en general como lo están ahora…
- Nos permite mucha mayor maniobrabilidad a cada uno de los participantes. Puede ser bastante “rollo” seguir un hilo de conversación restringida a 40 personas que no son exactamente nuestro círculo de personas enredadas, mientras que enredarnos en nuestros propios territorios e invitar al resto de las 40 a que también se enreden sería más divertido. ¿No os parece?
- Cada uno de nuestros blogs se convierte en nodo que conecta con otras personas. El Grupo Google se convierte en la forma de dar difusión, ampliar la red y, también, sirve de archivo.

Se trataría de montar una forma de funcionamiento en red totalmente distribuida (en el sentido que expresa David de Ugarte) en torno a un tema que es el que da significado a la red y al grupo.

La práctica de intentar llevarse a la audiencia de un blog haciendo comentarios del tipo: “os animo a leer esto en mi blog”, suele estar mal vista. Incluso he visto posts enteros copiados como comentarios para no caer en esa práctica desdeñada. En cambio, como sucedió ayer, el espacio de un comentario puede quedársete corto, y además, puedes tener cosas que decir que te parezcan suficientemente relevantes para ti como para dedicarles un post en tu blog y animar a tu propia "audiencia" a entrar en el debate… Por tanto, creo que debemos no sólo no desdeñar esa práctica, sino alentarla creando conexión a través de Twitter, Facebook, mensajes en el Google Groups, etc.

- Twitter te limita a 140 caracteres: muy válido para dar difusión de enlaces y crear y difundir eslogans o frases muy cortas que pueden hacerte pensar… Hay personas que increíblemente están conectadas con cientos, hasta con más de 1.000 personas en tiempo real. Yo aún no entiendo cómo lo hacen pero lo hacen.
- Facebook permite subir contenidos más variados y sin restricción de espacio, pero no cataliza tantas conversaciones. De mi cortita experiencia en esto es lo que intuyo.
- Los comentarios en un blog tienen la ventaja de seguir un hilo abierto de conversación, hay una contextualización; y tienen la desventaja de que, por decirlo de alguna manera, “no actúas en tu territorio”, salvo que estés comentando en casa de un amigo con un círculo cerrado de amigos que se comentan y se leen todo.
- Y luego están los posts que publicas en tu blog, en tu propia casa…

¿Por qué no intentar mezclarlo todo para propiciar una red con dinamismo y flujo, que vaya dejando su estela en el Google Groups? ¿Y por qué no, también en Twitter a través de la etiqueta #gplt? ¿Cómo lo veis?

Espero que no se entienda esta iniciativa como un intento de dar fuelle a mi ego. Lo que me impulsa es que hay gente que me ha manifestado su interés en conversar sobre los contenidos del libro y ésta me parece que puede ser una buena fórmula para ello. Vosotros diréis…